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Paella de marisco

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Los arroces son de lo más típico de la gastronomía de nuestro país, sobre todo de la zona de levante, aunque te los puedes encontrar en cualquier región y preparados de mil y una formas diferentes. Hay para todos los gustos, desde los arroces con carne, verduras o pescado y marisco, pasando por la textura caldosa, melosa o seca, y si alguno destaca por tradición, es la famosa paella de marisco.

La paella de marisco es uno de los arroces más arraigados y que más se suele preparar, es una comida que se presta a compartir mesa con familia o amigos, y si son muchos, mejor que mejor. Para que sea una buena paella, necesita fundamentalmente un buen sofrito, un caldo casero (en este caso un fumet de pescado o marisco) y productos de calidad, buenos mariscos que le aporten todo el sabor.

Nosotros preparamos en casa un buen arroz casi todos los fines de semana, y lo hacemos con nuestra paellera de hierro que nunca nos defrauda. Es muy gruesa (y pesada!) y reparte el calor fenomenal, algo fundamental sobre todo cuando estamos hablando de elaborar arroz en vitrocerámica o inducción, ya que con fuego (ya sea de gas o leña) no existe ese problema, pero en las cocinas que tenemos hoy en día, contar con una buena paellera es importante para que el resultado siempre quede bien. Además sin teflón ni nada nocivo, se puede utilizar también para preparar otras elaboraciones, y cuidándola un poco dura toda la vida.

Ingredientes para la receta de paella de marisco (4 personas):

  • Arroz tipo bomba, 80 gr por persona (un vasito de vino aproximadamente).
  • Fumet de pescado o de marisco casero. Suele añadirse el doble de cantidad que de arroz, así que si para 6 personas utilizamos 480 gr de arroz, de caldo serán prácticamente 1 litro, y si lo prefieres un poquito meloso, mejor que sea 1,2 litros. Si no dispones de caldo casero, siempre puedes utilizar una pastilla de caldo concentrado o incluso simplemente agua, no aporta tanto sabor pero el arroz te quedará rico igualmente.
  • 8 gambas.
  • 8 mejillones.
  • 1 sepia de tamaño medio.
  • 200 gr de almejas.
  • Un poquito de azafrán o colorante alimentario.
  • Para el sofrito (con estas cantidades prepararás el sofrito y tendrás para 2 arroces, así que usarás solo la mitad y la otra mitad puedes congelarla para otra ocasión y así ahorrar muchísimo tiempo):
    • 1 pimiento rojo.
    • 1 pimiento verde.
    • 1 cebolla.
    • 2 dientes de ajo.
    • 400 gr de tomate licuado, o el equivalente que serían 2 tomates. Deberías pelarlos, despepitarlos y rallarlos o picarlos muy finitos.
    • 1 cucharada sopera de carne de pimiento choricero.
    • 1 hoja de laurel.
    • Aceite de oliva virgen extra y sal.

Preparación, cómo hacer paella de marisco paso a paso:

  1. Empezamos preparando las verduras para el sofrito. Lava los pimientos y quítales el pedúnculo, pela la cebolla y los ajos, y pícalo todo muy finito. Para ello, hemos utilizado nuestra picadora manual, con la que conseguimos tenerlo todo picadito en unos segundos, ¡y sin llorar! También puedes hacerlo con un cuchillo.
  2. Pon la paellera de hierro a fuego medio con aceite de oliva, suficiente para que el fondo quede cubierto, y cuando esté caliente, incorpora las verduras y un poco de sal. Deja que se cocine todo junto unos 15 o 20 minutos, hasta que empiecen a dorarse ligeramente. Remueve de vez en cuando.
  3. Mientras, vamos a preparar el marisco. Lava las gambas y déjalas escurrir, y limpia bien los mejillones con ayuda de un cuchillo por su parte externa. Lava la sepia, escúrrela y córtala en trozos, incluidas las patas.
  4. Pon las almejas en un recipiente con agua y un poco de sal, así conseguirás que se abran un poquito y expulsen la arena que puedan tener antes de echarlas en el arroz.
  5. Añade a la sartén el tomate y la carne de pimiento choricero, revuélvelo todo junto y deja que se cocine 3 minutos más. Recuerda que este sofrito sirve para 2 arroces, así que retira la mitad a un recipiente con tapadera, y cuando se enfríe ya puedes taparlo y congelarlo para otra ocasión (ahorrarás muchísimo tiempo al preparar tu siguiente paella).
  6. Pon el fumet o el agua a calentar en un cazo aparte, para que esté casi hirviendo en el momento de utilizarlo.
  7. Añade los trozos de sepia a la paellera con el sofrito y revuélvelo todo 5 minutos.
  8. Incorpora el arroz y revuélvelo unos 2 minutos para que el arroz se empape de los sabores antes de añadir el caldo.
  9. Vierte el caldo en la paellera, y también el azafrán o colorante alimentario, la hoja de laurel y las almejas. Remueve ligeramente la paellera para que quede todo bien repartido.
  10. Cuando empiece a hervir, coloca en la superficie los mejillones y las gambas, baja el fuego el mínimo y deja que se cocine unos 18-20 minutos, aunque también puedes mirar las indicaciones del arroz que estés utilizando. Y recuerda, ya no se remueve, si acaso puedes mover un poco la paellera al principio cogiéndola de las asas, pero nada más.
  11. Dejar un arroz en el punto exacto es complicado pero no imposible. Aquí va el truco que debes tener en cuenta: si al cabo de unos 18-20 minutos pruebas el arroz y ves que está prácticamente listo pero queda todavía mucho caldo, sube la temperatura del fuego para que se evapore el líquido rápidamente. Si por el contrario ya no queda líquido y el arroz sigue un poco crudo, no tienes más remedio que añadir agua (o más caldo si dispones de él), y siempre añadirlo caliente o casi hirviendo. Para hacerlo en plan exprés, siempre puedes calentarlo en el microondas un minuto y listo (me refiero al caldo o agua extra que necesitas, claro).
  12. Deja que repose 5 o 10 minutos, mejor cubierto con un paño de cocina o papel de aluminio y siempre en la propia paellera, para que mantenga el calor.
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Mariscos gratinados

Esta era una de los entrantes clásicos de mi abuela. El menú a la hora del almuerzo siempre consistía en: entrante, sopa, plato principal y postre. Pobre del que se saltara un plato o dejara algo en él, porque empezaba el estribillo: “ustedes no saben lo que es haber estado en una guerra”… Y claro que no lo sabíamos! Sólo a través de los años, esas risitas en la mesa se transformaron en admiración mezclada con tristeza, porque tener que comer a punta de miserables raciones o irse a la cama con el estómago vacío no tiene nada de gracioso. Mis abuelos reciclaban todo, nada se desperdiciaba…eran una maravilla!

Para hacer esta receta, mi abuelita usaba mariscos frescos. Esta receta es una adaptación como casi todas. Siempre estaba en la cocina ayudándola, pero no siempre apuntaba!

(6 personas)

Ingredientes
2 latas de surtido de mariscos chilenos
5 cebolletas picaditas
1 diente de ajo rallado
1/2 ají rojo picadito
1 cda de ralladura de limón
1 cda de perejil picado
1 cda de mantequilla sin sal
1 cdta de harina
El jugo de los mariscos
1/4 de taza de vino blanco o jerez
200 ml de crema de leche
1 taza de queso semi maduro* rallado
Sal (cuidado con la sal que los mariscos y el queso son salados)
Pan rallado para gratinar
Preparación
Precalentar el horno alto.
Abrir las latas, reservar el jugo y picar los mariscos.
Dorar la cebolleta + el ajo en la mantequilla.
Luego echar la harina y revolver bien por unos minutos.
Poner el vino, ají y sal.
Incorporar el jugo + la crema de leche y los mariscos.
Por último el perejil y el queso.
LLenar las conchitas enmantequilladas y espolvorear con pan rallado.
Gratinar por unos 5-7 minutos hasta que se doren bien.
Servir enseguida acompañado de un crujiente pan baguette.